El remake de uno de los juegos más míticos de la historia ya ha caído en manos de los afortunados que han podido probarlo. Y sí, sigue siendo el mejor videojuego de todos los tiempos.
Pocas obras en la historia del entretenimiento han resistido el paso del tiempo como The Legend of Zelda: Ocarina of Time. El remake del título que marcó a toda una generación ha comenzado a mostrarse ante los primeros afortunados, y las impresiones no hacen más que confirmar lo que ya sabíamos: Link, Hyrule y la Trifuerza siguen siendo una combinación imbatible. Gráficos renovados, sensaciones intactas y esa música que te pone los vellos de punta desde los primeros compases.
Para quienes crecieron explorando el Templo del Agua con una N64 o una Game Boy entre las manos, este remake promete ser un viaje emocional de primer orden. Y para las nuevas generaciones, una oportunidad única de entender por qué Ocarina of Time lleva décadas encabezando listas de los mejores juegos de la historia. El rey ha vuelto, y su corona sigue intacta.
Si no tienes ya una figura de Link en tu estantería, este es el momento perfecto para remediarlo. Un remake así merece un altar en toda regla.


