El pirata más querido de la saga vuelve remasterizado y con las velas al viento. Hemos podido ponerle las manos encima a Black Flag Resynced y esto es lo que nos ha parecido.
Han pasado más de diez años desde que Edward Kenway tomó los mandos de su bergantín y nos enamoró a todos con su vida de pirata entre el Caribe y las filas de los Asesinos. Ahora, Ubisoft le da una segunda vida con Assassin's Creed Black Flag Resynced, una versión renovada que promete recuperar toda la esencia del original con un lavado de cara visual que hace justicia a uno de los juegos más queridos de la franquicia.
Quienes ya han podido probarlo coinciden en que la experiencia de surcar los mares, abordando barcos y cantando shanties, sigue siendo tan adictiva como el primer día. La remasterización respeta lo que hizo grande al juego sin intentar reinventarlo, algo que los fans más veteranos agradecerán enormemente. Si nunca viviste la época dorada de la piratería con Edward, esta es tu oportunidad de oro.
Black Flag es de esos juegos que tienes en un altar en tu estantería, justo al lado del Funko de Edward Kenway. Si no lo tienes, ya estás tardando en remediarlo.




