Studio Pierrot ha decidido tomarse su tiempo con el final de Bleach: Thousand-Year Blood War. Quieren que la despedida de Ichigo Kurosaki sea todo un acontecimiento.
Cuando el final de Bleach: Thousand-Year Blood War ya se vislumbraba en el horizonte, Studio Pierrot ha optado por levantar el pie del acelerador. La decisión no es caprichosa: el estudio quiere asegurarse de que el cierre de uno de los shōnen más legendarios de la historia esté a la altura de las expectativas de los millones de fans que llevan décadas acompañando a Ichigo Kurosaki.
Esta pausa calculada recuerda a la filosofía que han aplicado otras producciones de peso a la hora de culminar arcos icónicos: mejor esperar y hacerlo bien que correr y decepcionar. Los detalles sobre fechas de estreno o formato siguen siendo un misterio, pero la intención queda clara: Ichigo merece un final épico, y Studio Pierrot no va a escatimar en esfuerzos para conseguirlo.
Para los que tenemos a Ichigo en la estantería desde hace años, esta noticia es música para los oídos. Que se tomen el tiempo que necesiten: un final bien trabajado de Bleach es exactamente lo que la comunidad lleva pidiendo toda la vida.




