Hoy hace cuatro décadas que Samus Aran aterrizó en nuestras vidas y lo cambió absolutamente todo. El 'metroidvania' nació aquí, señores.
Corría 1986 cuando Nintendo lanzaba en Japón un juego que nadie esperaba: Metroid. Una aventura de ciencia ficción oscura, laberíntica y solitaria que rompía todos los esquemas de la época. Sin niveles lineales, sin de la mano, sin piedad. Solo tú, tu traje de poder y un planeta alienígena lleno de secretos y criaturas que querían verte muerto. Y de regalo, uno de los giros de guión más épicos de la historia de los videojuegos cuando descubres quién se esconde dentro de ese casco.
Cuatro décadas después, el legado de Metroid es incuestionable: ha dado nombre a todo un género —el metroidvania—, ha inspirado a cientos de desarrolladores y sigue siendo una de las franquicias más respetadas y queridas del universo gamer. Con Metroid Dread demostrando hace relativamente poco que la saga sigue en plena forma, y rumores constantes sobre el futuro de la IP, el aniversario se celebra por todo lo alto. ¡Larga vida a Samus Aran!
Cuarenta años y Samus Aran sigue siendo la cazarrecompensas más cool de la historia. Si no tienes alguna figura o Funko de la guerrera galáctica en tu estantería, ¿de qué estás hablando?



